Efímera Locura
No tengo muy claros mis primeros recuerdos, no tengo organizadas mis vivencias pasadas pero siempre hubo algo en común en las diferentes situaciones y elecciones a las que me he enfrentado, unos estereotipos y cánones ya marcados. No se cuando surgieron ni que circunstancias llevaron a darles la forma que tienen. Lo que se es que desde el momento que en mi vida hay una novedad englobada dentro de mis estereotipos y mi canon todo empieza a desmoronarse. Hay algo dentro de mí que se estremece al ver aquella foto, aquel rostro, aquel cuadro, al experimentar aquella sensación, al recordar aquel lugar. Todo está estrechamente relacionado con unos moldes preconcebidos. ¿Pero cuál es el secreto? ¿De donde provienen estos entes que son capaces de enramarse como una hiedra a lo más profundo del pensamiento?

La enajenación de la voluntad también queda patente cuando conozco a una portadora de los rasgos e mi canon, entonces mis ideas dejan de estar claras, mi seguridad se vuelve inexistente y mis palabras resultan inconexas. Son ya varias las ocasiones en las que el Alfred amoldable y flexible dejó de reconocerse a si mismo para verse atrapado por una circunstancia cuanto menos lógica y racional. Es en ese momento cuando la cordura y la locura están separadas por un hilo demasiado fino como para sacar conclusiones. Apenas después de cierto tiempo y aislamiento vuelvo a mis cabales para recapacitar por que algo tan efímero es capaz de trastornar mis más arraigados fundamentos. No quiero llamarlo locura pero hay cosas escondidas dentro de cada uno, ¿florecerán algún día?

