“La belleza esta en los ojos de quien la mira”
Es curioso como una frase pude traer tantos quebraderos de cabeza, bien sea por su veracidad bien sea por el temor a tus propios cambios.
Cierto es que la belleza es subjetiva, traicionera y las mas de las veces tan efímera como un rayo de luz. Sin embargo, al igual que cada rayo de luz nos ilumina algo del camino, cada representación de belleza nos descubre una perspectiva de la realidad causándonos una sensación.
Los sentimientos son el medio por el cual accedemos a la realidad y la interpretamos catalogando el entorno por sensaciones y los sentimientos que éstas nos provocan. Es por ello por lo que nuestro criterio sobre lo bello y lo feo depende en gran medida del entorno y habla sobre nuestra forma de ser.
Cuando la ebullición de sentimientos necesita ser plasmada aparece el arte. La obra surgida despierta a su vez sentimientos diferentes en cada individuo, pero de esta forma, plasmando nuestro ser en una obra de arte conseguimos transmitir parte de nuestra esencia.
En opinión de muchos éste es uno de los puntos de la autorrealización, otro de los enigmas de la humanidad.